Septiembre 2026, Asignación de activos
Los enormes volúmenes de gasto de capital (capex) siguen respaldando la temática de inversión en IA, aunque el entorno se está volviendo más complejo y algunos cuellos de botella en las infraestructuras comienzan a desaparecer.
El petróleo sigue siendo una fuente de incertidumbre y podría ser un factor cuya influencia sobre el entorno de tipos de interés esté siendo subestimada.
El Comité de Asignación de Activos mantiene su predisposición a aprovechar las oportunidades de compra que puedan surgir ante una nueva corrección de los mercados de renta variable.
Nuestras cuatro principales fuentes de riesgo activo —la sobreponderación en renta variable, el posicionamiento de corta duración, la preferencia por las compañías de pequeña capitalización frente a las de gran capitalización y la exposición a activos reales— han aportado valor durante el último año. Ahora estamos evaluando qué proporción de ese riesgo queremos mantener.
Las compañías de pequeña capitalización fueron las que suscitaron un mayor debate en nuestra última reunión. La sobreponderación ha dado buenos resultados, pero el respaldo de los beneficios empresariales está perdiendo fuerza.
No hubo consenso sobre la conveniencia de reducir esta posición. Uno de los miembros planteó tres escenarios:
Otro miembro cuestionó la idea de que las empresas de menor tamaño ofrecieran protección: «Si queremos adoptar un posicionamiento defensivo, las compañías de pequeña capitalización no son el mejor refugio».
Algunos miembros consideran que las compañías de crecimiento de gran capitalización están empezando a resultar más interesantes. Varias megacapitalizadas vinculadas a la IA siguen registrando un sólido crecimiento de los beneficios, aunque a un ritmo más moderado, mientras que sus múltiplos de valoración se han reducido.
Uno de los miembros describió el desarrollo de la infraestructura de IA como un cambio de régimen.
«La etapa de estancamiento secular posterior a la crisis financiera mundial ha terminado. La IA supone un cambio radical. Será un ciclo largo, con altibajos, pero, en última instancia, tendremos un mayor crecimiento real y unos tipos de interés más elevados», argumentó.
Por supuesto, no podíamos pasar por alto el reciente debate público¹ sobre el impacto de la IA en la sociedad.
Cada vez se debate más sobre el ritmo de desarrollo de los modelos de IA de frontera, la competencia de los desarrolladores de modelos con pesos abiertos y las moratorias a la construcción de centros de datos. Sin embargo, el gasto de capital relacionado con la IA continúa avanzando a toda velocidad, respaldado también por el desarrollo de sistemas de IA agéntica cada vez más avanzados.²
El análisis fundamental de nuestra plataforma de análisis revela una creciente disparidad de condiciones en el ámbito de las infraestructuras de IA. Algunos proveedores están aumentando su producción, mientras que otros siguen sin poder atender el volumen de pedidos. Los cuellos de botella se están desplazando a lo largo de la cadena de suministro y no todos serán persistentes.
Las implicaciones para la capacidad de fijación de precios y los márgenes son significativas, lo que aconseja una mayor selectividad dentro de los segmentos vinculados a la IA, en lugar de adoptar una postura generalizada de aversión al riesgo.
La energía es el otro gran factor de incertidumbre. Uno de los miembros del comité planteó dos escenarios contrapuestos para el petróleo.
La persistencia de las perturbaciones geopolíticas y las interrupciones de actividad en las refinerías podrían mantener elevados los precios del petróleo y el diésel, prolongando las presiones inflacionistas e impulsando al alza los tipos de interés. Por el contrario, un escenario de desescalada podría permitir una rápida recuperación de la oferta.
Los mercados del petróleo podrían salir de la guerra con Irán con un superávit mayor que el existente antes del conflicto. La OPEP se ha debilitado considerablemente,³ Canadá ha aumentado activamente su producción en los últimos años,⁴ existe un esfuerzo coordinado para incrementar la producción de petróleo en Venezuela⁵ y la producción estadounidense no muestra señales de desaceleración.⁶
Este escenario depende de que se cumplan varias condiciones, entre ellas que la menor demanda en China refleje una verdadera destrucción de demanda y no una reducción de inventarios. Sin embargo, si todos estos factores confluyen, el precio del petróleo podría acabar cayendo con fuerza, mejorando el entorno de inflación y tipos de interés.
La relación entre los precios del petróleo y la rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años resulta especialmente llamativa. Durante aproximadamente el último mes, la correlación entre ambos se ha situado en torno al 80%, lo que la sitúa en el percentil 99 en términos históricos.⁷
Es posible que los mercados estén subestimando la importancia de esta dinámica.
El comité examinó un análisis elaborado por el equipo Multi-Asset de la firma que muestra que aprovechar las caídas del mercado del 10%, el 15% y el 20% para comprar ha resultado generalmente rentable,⁸ salvo cuando las correcciones han terminado convirtiéndose en mercados bajistas prolongados.
Se suele decir que las bolsas suben por las escaleras y bajan en ascensor. Sin embargo, nuestro análisis sugiere que un escenario de descensos graduales y prolongados podría resultar más preocupante.
Además de la velocidad de la corrección, el equipo identificó otros factores que pueden ayudar a distinguir entre una caída limitada y un mercado bajista más profundo, entre ellos:
Las correcciones rápidas que se producen tras un periodo de subidas del mercado, en un entorno en el que el crédito sigue estando disponible y la política monetaria conserva margen de respuesta, han tendido a generar mejores oportunidades de compra. Por el contrario, los mercados bajistas convencionales suelen desarrollarse de forma más gradual, acompañados de un endurecimiento de las condiciones financieras o de una inflación que limita la capacidad de respuesta de la política monetaria.
Terminamos la reunión manteniendo intactas nuestras posiciones principales y con una visión más clara de cómo responderíamos ante una corrección del mercado.
El comité sigue manteniendo una visión favorable sobre la renta variable y está preparado para aumentar su exposición aprovechando las caídas, siempre que la corrección venga acompañada de las señales adecuadas. La IA podría prolongar el ciclo de crecimiento más de lo previsto, mientras que el petróleo podría reforzar el escenario de tipos de interés elevados durante más tiempo o, por el contrario, contribuir a aliviarlo rápidamente.
Por ahora, mantenemos nuestras posiciones y tenemos muy presentes los criterios que deben cumplirse para aprovechar las oportunidades de compra durante las correcciones.
Al finalizar la reunión, mientras cerrábamos nuestros ordenadores portátiles, pregunté si alguien tenía algún otro asunto que quisiera plantear.
«Las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos»,⁹ respondió uno de los miembros.
La reunión se prolongó otros 15 minutos.
Sept. 2026
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Investment Insight
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Artículo:
¹ Véase, por ejemplo, la carta de Dario Amodei «We Must Pace the Frontier», de septiembre de 2026, que recibió una considerable cobertura mediática y generó un intenso debate en el ámbito de la IA.
² Según J.P. Morgan Chase, el gasto de capital total en centros de datos podría alcanzar los 5,5 billones de USD entre 2026 y 2030, tal como se recoge en el artículo de T. Rowe Price «Why fixed income is critical for the AI supercycle», de septiembre de 2026.
³ Véase, por ejemplo, el artículo de Reuters «OPEC+ loses oil market sway in Iran war as China gains influence», del 27 de agosto de 2026.
⁴ Véase la publicación del regulador energético de Canadá (Canada Energy Regulator), «Market Snapshot: Canada sets new record in crude oil production in 2025», del 17 de junio de 2026.
⁵ Véase, por ejemplo, el artículo de Reuters «US energy secretary says Venezuela oil output to more than double in next few years», del 1 de septiembre de 2026.
⁶ Fuente: Trading Economics, United States Weekly Crude Oil Production.
⁷ Fuente: Análisis de T. Rowe Price basado en datos de Bloomberg L.P., a 14 de septiembre de 2026.
⁸ Según un análisis de T. Rowe Price basado en las rentabilidades medias de los doce meses posteriores.
⁹ Para conocer las perspectivas sobre los mercados del analista asociado Gil Fortgang, especializado en Washington, y del estratega de mercados de capitales Tim Murray, consulte el artículo de T. Rowe Price «U.S. midterm elections: What investors need to know», de septiembre de 2026.
Corrección (drawdown): hace referencia a una caída del valor de una inversión durante un periodo determinado.
La crisis financiera mundial (GFC, por sus siglas en inglés) fue una crisis económica de alcance global que afectó a los mercados financieros y los sistemas bancarios entre mediados de 2007 y principios de 2009.
La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) es un grupo de países productores de petróleo que coordina políticas destinadas a influir en la oferta mundial de crudo y favorecer la estabilidad del mercado.
Los lectores de Estados Unidos y Canadá pueden consultar las definiciones de otros términos financieros en troweprice.com/glossary.
La diversificación no garantiza beneficios ni protege frente a pérdidas en un mercado bajista.
La duración es una medida de la sensibilidad de un bono o de una cartera de bonos a las variaciones de los tipos de interés. Los bonos de corta duración son menos sensibles a los cambios en los tipos de interés que los bonos de mayor duración.
Las acciones de crecimiento (growth) están sujetas a la volatilidad inherente a la inversión en renta variable, y sus precios pueden fluctuar más que los de las acciones orientadas a la generación de ingresos.
Las inversiones en activos reales conllevan riesgos, entre ellos la volatilidad de las valoraciones, la falta de liquidez y la incertidumbre regulatoria.
Las acciones de pequeña capitalización han mostrado, por lo general, una mayor volatilidad de precios que las acciones de gran capitalización.
Los precios de las acciones pueden caer debido a la debilidad del mercado en general, de un sector concreto o de determinadas posiciones en cartera.
La inversión en valores tecnológicos conlleva riesgos específicos, entre ellos la posibilidad de una amplia dispersión en las rentabilidades y de fuertes oscilaciones de los precios, tanto al alza como a la baja. Las empresas tecnológicas pueden verse afectadas, entre otros factores, por una intensa competencia, la regulación gubernamental, unos beneficios inferiores a las expectativas, la dependencia de la protección mediante patentes y la rápida obsolescencia de productos y servicios como consecuencia de las innovaciones tecnológicas o los cambios en las preferencias de los consumidores.
El enfoque de inversión en valor (value) conlleva el riesgo de que el mercado no reconozca el valor intrínseco de un valor durante un largo periodo de tiempo o de que una acción considerada infravalorada esté, en realidad, correctamente valorada.
Para obtener más información sobre las fuentes de los datos, consulte las cláusulas de exención de responsabilidad de los proveedores de índices en www.troweprice.com/marketdata.
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