Skip to main content

Febrero 2021 / MARKETS & ECONOMY

El acuerdo comercial entre la UE y el Reino Unido deja cuestiones abiertas

Pero la exclusión de algunos ámbitos brinda oportunidades de reforma

La espera ha terminado por fin. Cuatro años y medio después del referéndum sobre el Brexit, el Reino Unido ha salido del mercado único y de la unión aduanera de la Unión Europea, dejando atrás un acuerdo político y económico que estaba en vigor desde 1973. Sin embargo, aunque el acuerdo comercial pactado entre ambas partes aporta claridad en algunos ámbitos, sigue existiendo una gran incertidumbre sobre lo que supondrá el Brexit en la práctica.

En la décima entrega de una serie de informes, Quentin Fitzsimmons y Tomasz Wieladek, expertos en el Brexit de T. Rowe Price, hacen un repaso general del estado actual de las cosas.

¿Qué ha sucedido desde nuestro último informe ?

Tras meses de duras negociaciones, el Reino Unido y la UE acordaron finalmente, el día de Nochebuena, el Acuerdo de Comercio y Cooperación (ACC) que cubre su relación comercial y de seguridad tras el Brexit. Fue un logro difícil de conseguir: desde que el Reino Unido abandonó formalmente la UE el 31 de enero de 2020, las conversaciones para determinar la futura relación entre ambos se habían tambaleado gravemente con el telón de fondo de una pandemia mundial, y ambas partes acusándose mutuamente de recalcitrantes e inflexibles. Aunque el resultado más probable siempre fue un acuerdo de algún tipo, el potencial de fracaso mantuvo a los mercados en vilo hasta el final.

Lo que tenemos en su lugar se habría denominado "Brexit duro" en el momento del referéndum. El acuerdo sobre comercio de bienes libre de aranceles‑ y cuotas‑ significa que no habrá que pagar nuevos impuestos por los bienes fabricados íntegramente en el Reino Unido o en la UE. Ahora bien, la cláusula de "normas de origen" del ACC significa que las empresas británicas que vendan productos que contengan componentes fabricados fuera del Reino Unido o de la UE pueden estar sujetas al impuesto sobre el valor añadido y a derechos de importación. Las barreras no arancelarias también aumentarán, ya que el comercio entre el Reino Unido y la UE está sujeto a una serie de nuevas normativas, controles y trámites burocráticos. El gobierno británico ha calculado que habrá 215 millones de formularios de declaración aduanera adicionales correspondientes a las empresas británicas que importen o exporten mercancías, lo que podría provocar retrasos en puertos como Dover.

Más preocupante es la escasa cobertura en el ACC de los servicios, la principal exportación del Reino Unido.

- Quentin Fitzsimmons, Gestor de Cartera de Renta Fija

Aunque algunas de estas fricciones tendrán un impacto permanente en el comercio de mercancías, el grueso de los costes de ajuste debería de ser a corto plazo y de carácter temporal mientras las empresas de ambos lados del canal se adaptan al nuevo régimen comercial. Más preocupante es la escasa cobertura en el ACC de los servicios, la principal exportación del Reino Unido. Si bien algunos servicios, como el sector jurídico, están cubiertos por el acuerdo, muchos otros no lo están. El sector de los servicios financieros del Reino Unido, por ejemplo, tendrá que depender de que Bruselas le conceda la "equivalencia" para prestar los mismos servicios en la UE que antes (un acuerdo de equivalencia reconoce que la normativa de un tercer país es equivalente a la de la UE, lo que permite a las empresas de ambos territorios operar en las jurisdicciones del otro).

El Reino Unido y la UE deben firmar antes de marzo un memorando de entendimiento sobre cooperación y regulación en materia de servicios financieros, pero esto probablemente solo establezca un proceso para la resolución de estas cuestiones en el futuro. Es probable que la Comisión Europea solo conceda la equivalencia después de haber evaluado las divergencias normativas, y tiene un gran interés económico en conceder la equivalencia solo a aquellas áreas en las que Londres tiene una fuerte ventaja competitiva y que no pueden reproducirse fácilmente en la UE. Por tanto, parece poco probable que el sector de los servicios financieros disfrute del mismo nivel de acceso que tenía antes del Brexit.

En el ínterin, el acuerdo actual se acerca más a un "no acuerdo" para los servicios financieros, lo cual es preocupante dado que, según la Corporación de Londres, los servicios financieros aportan el 10,5% de todos los ingresos fiscales del Reino Unido, y alrededor del 40% de las exportaciones del sector van a la UE. Sin embargo, en los ámbitos en los que no se conceda la equivalencia, un estado del acuerdo "sin acuerdo" significa que el Reino Unido será libre de divergir de la UE y aumentar su competitividad sin consecuencias arancelarias por parte del bloque.

¿Qué pasará ahora?

El comercio en muchas áreas permanecerá débil mientras duren los confinamientos por el coronavirus, y muchas empresas británicas hicieron acopio de mercancías procedentes de la UE antes del 31 de diciembre. Al mismo tiempo, la Fuerza Fronteriza del Reino Unido ha dicho que no aplicará el nuevo régimen aduanero hasta después de junio de 2021. Estos factores desdibujarán el impacto inicial de la salida del Reino Unido del mercado único y la unión aduanera; solo cuando la pandemia haya quedado holgadamente atrás quedarán claras las implicaciones normativas a largo plazo del ACC.

Por tanto, tal y como están las cosas, es probable que a día de hoy solo haya una claridad del 70% sobre cómo funcionará el comercio de mercancías a largo plazo. Cuando se alcance la claridad plena, algunas empresas podrían acabar considerando que el comercio transfronterizo es prohibitivamente caro.

En cuanto a los servicios, es probable que las negociaciones de acceso al mercado continúen durante algún tiempo. Queda por ver hasta dónde llegará el memorando de entendimiento de marzo entre la UE y el Reino Unido (si se acuerda), pero es probable que Bruselas adopte un enfoque "esperar a ver qué pasa" con los acuerdos de equivalencia futuros, en cuyo caso pasará un tiempo antes de que se alcance un acuerdo significativo sobre servicios financieros entre la UE y el Reino Unido.

Un cambio de régimen —y una oportunidad únicos

A corto plazo, las perspectivas económicas del Reino Unido dependen tanto de los costes del ajuste comercial por el Brexit como de la evolución de la pandemia. Si bien el aprovisionamiento, la limitación del tráfico por el coronavirus y un control más laxo de la Fuerza Fronteriza británica mitigarán las perturbaciones, es probable que el impacto de los costes de ajuste al Brexit en la industria manufacturera se haga patente durante el primer trimestre de este año. Ello probablemente pese en los rendimientos del gilt británico y haga caer la libra esterlina.

Derogar el Derecho de la UE podría aumentar las horas de trabajo en el Reino Unido

La directiva sobre el tiempo de trabajo redujo la jornada laboral semanal

Derogar el Derecho de la UE podría aumentar las horas de trabajo en el Reino Unido

A 31 de diciembre de 2019.
Fuente: OCDE/Haver Analytics.

Sin embargo, el Reino Unido está vacunando a su población a un ritmo significativamente más rápido que los países de la zona euro. Esto significa que, en ausencia de nuevas cepas del virus resistentes a la vacuna, el Reino Unido debería de ser capaz de eliminar más rápidamente que la UE los confinamientos actuales. Si puede empezar a relajar las restricciones tres o cuatro semanas antes que la zona euro, es probable que ello fortalezca a la libra esterlina frente al dólar y redunde en un aumento de los rendimientos de los gilts en primavera, a medida que los inversores se decanten por activos de mayor riesgo.

...llevará tiempo establecer un nuevo equilibrio económico.

- Tomasz Wieladek, Economista Internacional

La salida del Reino Unido de la UE representa un cambio de régimen enorme, y llevará tiempo establecer un nuevo equilibrio económico. Las fricciones comerciales antes mencionadas probablemente tengan algunos efectos negativos a medio plazo sobre el producto interior bruto (PIB) del Reino Unido, pero este puede compensarlas si utiliza su nueva libertad normativa de forma inteligente. Esto puede hacerse de tres grandes maneras.

...el gobierno británico podría suprimir el límite a los bonus bancarios de la UE.

- Quentin Fitzsimmons, Gestor de Cartera de Renta Fija

En primer lugar, podría desregular partes de la economía que no están contempladas en el acuerdo, como el sector de los servicios financieros. Por ejemplo, el gobierno del Reino Unido podría suprimir el límite a los bonus bancarios de la UE. Permitir a las empresas, más allá de lo regulado, completar una retribución fija baja con una remuneración variable mucho mayor permitiría recortar mucho más la remuneración variable en épocas de crisis, reduciendo así la necesidad de rescates financiados por el erario público. Como ocurre con cualquier reforma financiera, una desregulación excesiva podría conducir a ciclos de expansión y contracción mayores. No obstante, el régimen normativo británico promulgado tras la crisis financiera mundial, que hace énfasis en los test de resistencia del sistema financiero en respuesta a cualquier reforma, ayudará a mitigar estos riesgos.

Una segunda opción sería reducir la aplicación británica de la normativa de la UE a los meros principios básicos de la norma de la UE. Esto aumentaría la competitividad sin desencadenar ningún tipo de aranceles de represalia relacionados con la igualdad de condiciones. Por ejemplo, la directiva de la UE sobre el tiempo de trabajo exige un mínimo de cuatro semanas de vacaciones anuales retribuidas para los empleados a tiempo completo, pero en la implementación británica son 5,6 semanas (4 semanas y todos los festivos británicos). Una reducción del tiempo de vacaciones en una semana al año, tal vez permitiendo a los empleados revender parte de su derecho a vacaciones a su empleador o aumentando las horas de trabajo en una hora a la semana, podría aumentar el PIB potencial del Reino Unido en un 2% (la media de horas de trabajo semanales del Reino Unido se redujo al aplicarse la reforma de 1998). Evidentemente, habrá resistencia política a tales cambios en el mercado laboral, pero son precisamente este tipo de reformas las que tienen mayor beneficio económico a medio plazo.

Evidentemente, habrá resistencia política a tales cambios en el mercado laboral, pero son precisamente este tipo de reformas las que tienen mayor beneficio económico a medio plazo.

- Tomasz Wieladek, Economista Internacional

Por último, el gobierno británico podría aprovechar el impulso político del Brexit para promover reformas económicas en ámbitos no relacionados con el Brexit y la UE, como la reforma del sistema de planificación británico. Ello aumentaría el volumen de construcción de viviendas y al mismo tiempo reduciría los costes, lo que supondría un shock de oferta positivo y económicamente significativo para la economía del Reino Unido. Al mismo tiempo, la demanda de mano de obra para la construcción aumentaría, lo que probablemente apoyaría el crecimiento salarial en el sector de la construcción en todo el país.

Un futuro incierto

Los efectos a más largo plazo del Brexit y de las reformas económicas sobre el crecimiento potencial del PIB británico son muy inciertos. El impacto de las fricciones comerciales sobre el crecimiento del PIB del Reino Unido dependerá de varios factores importantes que aún no se han resuelto, como el nuevo marco para la prestación de servicios financieros en la UE. Del mismo modo, el impacto de las reformas sobre el crecimiento de la productividad dependerá en gran medida de la profundidad, la amplitud y la aceptación política de dichas reformas.

Las fricciones comerciales pesarán sin duda sobre el PIB británico durante algún tiempo, incluso después de que la pandemia haya terminado. Por otro lado, si el gobierno aprovecha plenamente la autonomía normativa que le otorga la salida de la UE y utiliza además el impulso político para reformar sectores económicos no relacionados, los efectos positivos sobre el crecimiento potencial del PIB podrían ser económicamente sustanciales y visibles en los datos en un plazo de dos a tres años. Cualquier indicio de que este es el camino hacia el que se dirige el Reino Unido se traducirá probablemente en una curva de rendimiento de los gilts más pronunciada y en el fortalecimiento respecto a los niveles actuales de la libra esterlina frente al euro a medio plazo.

 

Información importante

Este material se proporciona únicamente a efectos informativos generales y/o de marketing. El material no constituye ni conlleva compromiso alguno de prestar asesoramiento de ninguna clase, incluido asesoramiento de inversión fiduciaria, ni tiene por objeto servir de base principal para una decisión de inversión. Se recomienda a los inversores potenciales que obtengan asesoramiento independiente de índole jurídica, financiera y fiscal antes de tomar cualquier decisión de invertir. El grupo de sociedades de T. Rowe Price, incluidas T. Rowe Price Associates, Inc. y/o sus filiales, reciben ingresos de los productos y servicios de inversión de T. Rowe Price. La rentabilidad pasada no es un indicador fiable de rendimiento futuro. El valor de una inversión y los ingresos que de ella se derivan pueden aumentar o disminuir. Los inversores podrían recuperar un importe inferior al invertido.

El material no constituye una distribución, oferta, invitación, recomendación o incitación general o personal para vender o comprar valores en cualquier jurisdicción o para llevar a cabo cualquier actividad de inversión particular. El material no ha sido revisado por ningún organismo regulador en ninguna jurisdicción.

La información y las opiniones aquí presentadas han sido obtenidas o derivadas de fuentes que se consideran fiables y actuales; ahora bien, no podemos garantizar la exactitud ni la exhaustividad de las fuentes. No existe garantía de cumplimiento de ninguna de las predicciones realizadas. Las opiniones incluidas en el presente documento corresponden a la fecha indicada en el mismo y pueden variar sin previo aviso; dichas opiniones pueden diferir de las de otras sociedades y/o socios del grupo T. Rowe Price. El material no podrá ser copiado ni redistribuido, total o parcialmente, bajo ninguna circunstancia, sin la autorización de T. Rowe Price.

El material no está destinado a ser utilizado por personas de jurisdicciones que prohíben o restringen la distribución del mismo y, en ciertos países, el material se proporcionará unicamente tras la previa solicitud específica del material.

No está destinado para su distribución a inversores minoristas en ninguna jurisdicción.

Artículo anterior

Enero 2021 / MARKET OUTLOOK

Las acciones globales siguen ofreciendo ganancias
Siguiente artículo

Febrero 2021 / MARKETS & ECONOMY

El rally del riesgo probablemente continuará, pero es vulnerable
202101‑1490361

Noviembre 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

La recuperación de la zona euro hará un parént...

La recuperación de la zona euro hará un paréntesis este invierno

La recuperación de la zona euro hará un paréntesis...

La unión monetaria europea tiene ante sí cuatro posibles escenarios de crecimiento

Por Tomasz Wieladek

Tomasz Wieladek Economista internacional de T. Rowe Price

Julio 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

La cuenta atrás del «Brexit»: la fecha límite...

La cuenta atrás del «Brexit»: la fecha límite para un acuerdo comercial...

La cuenta atrás del «Brexit»: la fecha límite...

Sigue habiendo diferencias significativas entre ambas partes

Por Quentin Fitzsimmons & Tomasz Wieladek

Por Quentin Fitzsimmons & Tomasz Wieladek

Está saliendo del sitio web de T. Rowe Price

T. Rowe Price no es responsable del contenido de los sitios webs de otras compañías, incluyendo los datos de los retornos contenidos en los mismos. El retorno del pasado no garantiza futuros retornos de inversión.