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Septiembre 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

Los mercados aún no reflejan el creciente riesgo del cambio climático

El impacto limitado en los flujos de caja a corto plazo esconde el riesgo a largo plazo.

Puntos clave

  • En los últimos años, la atención prestada al cambio climático ha aumentado de forma espectacular, lo que ha hecho crecer su importancia como temática de inversión.
  • Sin embargo, a pesar de ello, solo ha tenido un efecto importante en las valoraciones de los sectores sujetos a un alto riesgo de transición, como los productores de combustibles fósiles.
  • En nuestra opinión, el creciente riesgo del cambio climático no se refleja en las valoraciones generales, debido al impacto limitado de los factores climáticos en los flujos de caja a corto plazo.


El año pasado, la preocupación por el cambio climático aumentó de forma impresionante, lo que se reflejó en su importancia como temática de inversión. Sin embargo, a pesar de toda esta atención, el cambio climático solo ha tenido un impacto significativo en las valoraciones de determinados sectores; concretamente, los que se enfrentan a un riesgo de transición muy elevado, como los productores de combustibles fósiles. Creemos que los desajustes de las valoraciones se han limitado a un grupo reducido de empresas, ya que el cambio climático no ha tenido un impacto especialmente importante en los flujos de caja a corto plazo del mercado en general.

Esto no implica que las empresas no sean vulnerables al cambio climático actualmente, sino que no están notando el impacto de forma directa. En muchos casos, los seguros cubren los riesgos físicos. Mientras tanto, los gobiernos no han empezado a regular o a gravar con impuestos a las empresas por las emisiones de gases de efecto invernadero, la deforestación y otros factores de cambio climático. Creemos que, a la larga, las valoraciones empezarán a tener en cuenta los riesgos del cambio climático —y las oportunidades— que afectan a la práctica totalidad de nuestro universo de inversión, aunque en diferentes grados.

La ciencia que hay detrás del cambio climático

Para que el mundo tenga al menos una oportunidad de minimizar el impacto del cambio climático, es necesario mantener el aumento de las temperaturas globales en un intervalo de 1,5 °C como máximo con respecto a los niveles preindustriales. Para sufrir unos efectos menos severos del cambio climático, el aumento de las temperaturas globales debe mantenerse en un intervalo de hasta 2,0 °C. Según el Informe especial sobre los impactos del cambio climático del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC), limitar la subida de la temperatura global a 1,5 °C exigiría reducir en un 45% las emisiones netas para el año 2030 y cero emisiones netas para 2050. Limitar la subida a 2,0 °C requeriría una reducción del 25% de las emisiones para el año 2030 y cero emisiones para 2070.
 

Nuestras inversiones bajo una perspectiva de aumento de la temperatura global de 1,5 °C y 2,0 °C

Según la ciencia, limitar la subida media global de la temperatura terrestre a menos de 1,5 °C será sumamente difícil, si no imposible. Por tanto, en nuestra opinión, hay muchas probabilidades de que nuestras inversiones deban poder adaptarse a los escenarios de aumentos de 1,5 °C y 2,0 °C. Aun manteniendo el calentamiento global dentro de estos parámetros, sus efectos se dejarán notar en el universo de inversión, como por ejemplo la subida del nivel del mar, un aumento de la frecuencia de las tormentas, olas de calor más fuertes y habituales, así como cambios en las estaciones de cultivo.

El desafío de minimizar el impacto del cambio climático

(Gráfico 1) Reducción necesaria en emisiones netas de gases de efecto invernadero

(Gráfico 1) Reducción necesaria en emisiones netas de gases de efecto invernadero

2018.
Fuente: Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU.

En su informe «Calentamiento global de 1,5 °C» de 2019, el IPCC recoge los diversos modelos climáticos científicos que mantienen el calentamiento global en el escenario de 1,5 °C. Si tomamos el punto medio de estos modelos, se requiere una enorme reestructuración de las infraestructuras energéticas del mundo, incluido un fuerte aumento de la eficiencia energética y una transición en detrimento de los combustibles fósiles y en favor de las energías renovables de aquí a 2050. Para muchas clases de inversión, puede que sea aún más importante la posible evolución del marco legislativo para alcanzar el escenario de un aumento de 1,5° C o 2,0° C.
 

Creemos que casi todo el universo de inversión sentirá algunos efectos del cambio climático, —ya sea en los ingresos, el suministro o la estructura de costes...

El cambio climático en nuestro análisis de las inversiones

A nuestros analistas y gestores de carteras les preocupa considerablemente cómo las empresas en que invertimos evalúan su exposición al cambio climático e integran la sostenibilidad medioambiental en su planificación estratégica a largo plazo. Creemos que casi todo el universo de inversión sentirá algunos efectos del cambio climático, —ya sea en los ingresos, el suministro o la estructura de costes— y las empresas que puedan crear valor económico con una huella de carbono baja o nula estarán en mejores condiciones que sus competidoras en un mundo con una creciente regulación medioambiental. En el gráfico 2 se muestran algunos ejemplos de dónde creemos que los factores del cambio climático son más relevantes en los distintos mercados de renta variable y renta fija.

Al evaluar los factores del cambio climático en nuestra tesis de inversión, creemos que su análisis fundamental, junto con el análisis de nuestro Modelo de indicador de inversión responsable (RIIM), constituye un verdadero punto fuerte. El RIIM puede ayudar a nuestros analistas a comparar las inversiones con respecto a diversos criterios climáticos. La aplicación del análisis de carteras RIIM también puede ayudar a los gestores de las carteras a cuantificar la cantidad de riesgo que asumen por los criterios climáticos en el conjunto de la cartera y comparado con su índice de referencia.

Además de nuestro análisis RIIM, el equipo de inversión responsable trabaja muy de cerca con nuestros analistas sectoriales en la evaluación de los factores del cambio climático. El trabajo que realiza el equipo de inversión responsable varía, desde análisis específicos de empresas, como evaluar calificaciones medioambientales de empresas inmobiliarias, a tareas más temáticas, como crear una herramienta de carbono. Esta herramienta permite a nuestros analistas introducir sus propios datos de producto interior bruto (PIB), eficiencia energética, deforestación/reforestación y otras previsiones para comparar ciertos supuestos en un escenario de aumento de 1,5 °C y 2,0 °C.
 

La desconexión entre ciencia, política e información corporativa

Existe una enorme divergencia entre la ciencia y la política con respecto al cambio climático. A pesar de la importancia de este asunto en la sociedad, seguimos viendo distintos niveles de compromiso de los gobiernos para luchar contra el aumento de las temperaturas. A escala global, los países fueron incapaces de alcanzar un acuerdo en la cumbre de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP 25 celebrada en Madrid. Sin embargo, a nivel regional y nacional, se han tomado medidas para acercar la política a la ciencia. Quizá la más destacable sea el «Green Deal» de la Unión Europea (UE), que contiene una serie de propuestas de ley con el objetivo de que la UE alcance las cero emisiones netas de gas de efecto invernadero para el año 2050.

El cambio climático y el universo de inversión

(Gráfico 2) El impacto se notará de forma más importante en determinados sectores

(Gráfico 2) El impacto se notará de forma más importante en determinados sectores

Diciembre de 2019. 
Fuente: T. Rowe Price.

Aunque hemos visto mejoras en los últimos años, la divulgación de información por parte de las empresas es un problema constante que afecta a la calidad de la información de carácter medioambiental, social y de gobierno corporativo que podemos ofrecer a nuestros clientes. Incluso para los parámetros medioambientales más difundidos, como son las emisiones totales de gases de efecto invernadero y el total de emisiones de carbono, los niveles de divulgación son bajos en la mayoría de los índices de referencia.

A pesar de la importancia de este asunto en la sociedad, seguimos viendo distintos niveles de compromiso de los gobiernos para luchar contra el aumento de las temperaturas.

Podemos compensar en cierto modo los bajos niveles de divulgación utilizando estimaciones de emisiones de carbono (facilitadas por terceros), pero aun así en muchos casos esto no permite un un análisis de la totalidad de los índices de referencia y carteras. Además, realizar estimaciones de las emisiones de carbono de una empresa es una tarea muy difícil, por lo que preocupa la exactitud, y recomendamos a los clientes que tengan cuidado al tomar decisiones basadas únicamente en estos datos cuantitativos. A medida que las empresas empiecen a publicar estos datos de forma más sistemática, probablemente veamos importantes ajustes.

 

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