Skip to main content

Septiembre 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

La apuesta por el cambio secular no es solo para los inversores en growth

La disrupción genera riesgos y oportunidades para las estrategias value

Puntos clave

  • Las acciones value se han visto sometidas a presiones, ya que la incertidumbre económica empuja a los inversores a reducir su horizonte de inversión, acumular ganadores seculares y evitar valores cíclicos.
  • Creemos que nuestro riguroso análisis fundamental supone una ventaja al detectar dónde podrían surgir oportunidades cuando el mercado malinterpreta los riesgos seculares.
  • Buscamos las acciones con valoraciones más convincentes con respecto a sus perspectivas a largo plazo.

 

La innovación generalizada y sus consiguientes efectos disruptivos para muchos sectores son motivos importantes por los que las acciones value han quedado rezagadas en la última década y media. Sin embargo, un profundo conocimiento de los riesgos seculares de la inversión, junto con un enfoque disciplinado en las valoraciones, pueden dar ventaja a los inversores hábiles para aprovechar las oportunidades que generan los desajustes del mercado.

Los obstáculos a los que se enfrentan las acciones value se intensificaron durante el primer semestre del año. En algunos sectores, los daños económicos provocados por la pandemia de coronavirus añadieron presiones cíclicas a los obstáculos seculares duraderos, muchos de ellos resultantes de la innovación tecnológica. La crisis sanitaria global también aceleró la adopción de tecnologías disruptivas, como el comercio electrónico, los medios a través de streaming, y el software basado en la nube (cloud) que facilita el teletrabajo. El miedo y la incertidumbre han llevado también a los inversores a apostar por acciones growth fáciles de entender durante la recuperación, independientemente de la valoración.

Aparte de los obstáculos a corto plazo, creemos que nuestro riguroso análisis fundamental, disciplina de valoraciones y horizonte a largo plazo pueden ayudarnos a encontrar inversiones con más opciones de registrar una rentabilidad superior que simplemente apostando por una rotación generalizada hacia las acciones value.
 

La innovación y la disparidad growth/value 

El prolongado periodo de rentabilidad inferior relativa del value, que dura desde el año 2005, ha coincidido con un periodo de innovación generalizada que ha alterado algunos sectores, absorbiendo beneficios o introduciendo presiones deflacionistas que reducen los márgenes de beneficios. Las empresas perjudicadas por la innovación han visto cómo sus múltiplos de valoración se han reducido y, en los peores casos, han descontado unos riesgos de supervivencia justificados.

Divergencia en los fundamentales

(Gráfico 1) Crecimiento del flujo de caja libre de las acciones growth y value de gran capitalización

(Gráfico 1) Crecimiento del flujo de caja libre de las acciones growth y value de gran capitalización

La rentabilidad pasada no es un indicador fiable de rendimiento futuro.             

Del 1 de junio de 2007 al 30 de junio de 2020.
Fuente: Análisis de T. Rowe Price utilizando datos de FactSet Research Systems Inc. Todos los derechos reservados.

La distinta suerte de los valores disruptivos y los afectados por la disrupción ayuda a explicar la amplia diferencia en el crecimiento del flujo de caja libre entre las acciones value y growth del índice Russell 1000. Las acciones growth de megacapitalización líderes han obtenido una  rentabilidad superior relativa durante gran parte del periodo.
 

La incertidumbre económica aumenta la presión

Pero los fundamentales han sido menos importantes para la rentabilidad superior del growth desde el inicio de la pandemia de coronavirus. El enfoque miope del mercado en el crecimiento secular y una aversión extrema a los riesgos cíclicos han contribuido a reducir el liderazgo del mercado.

Pero los fundamentales han sido menos importantes para la rentabilidad superior del growth desde el inicio de la pandemia de coronavirus.

Por ejemplo, solo una tercera parte del Russell 1000 se comportó mejor que el índice en el semestre cerrado a 30 de junio de 2020. O tengamos en cuenta que Microsoft, Apple, Amazon.com, Facebook y Alphabet (la sociedad matriz de Google) sumaban juntas más del 21% del S&P 500 al final de junio y suponían 480 puntos básicos de la rentabilidad del índice en los seis primeros meses de 2020.

De forma poco habitual, las acciones value con dividendos más altos se han comportado peor durante este periodo de aversión al riesgo, probablemente porque la incertidumbre económica extrema ha alentado el temor a si las empresas serían capaces de mantener sus pagos. De acuerdo con el sesgo del mercado hacia el corto plazo, las acciones value con una beta inferior —o una volatilidad menor que la del mercado en general— se comportaron mejor, a pesar de unas valoraciones que considerábamos excesivamente elevadas.

La aceptación del mercado de las acciones de crecimiento secular a cualquier precio y las reticencias a adoptar exposición cíclica explican en parte por qué el 92% de las acciones del índice Russell 1000 Growth se comportaron mejor que el índice Russell 1000 Value en el periodo de doce meses cerrado a 30 de junio. Esta tendencia ha elevado la diferencia de valoraciones entre las acciones growth y value a su máximo nivel desde principios de 2000.
 

Cómo gestionamos los riesgos seculares

Creemos que, a la larga, estos excesos se revertirán o al menos se moderarán, lo que podría beneficiar a las posiciones de nuestra cartera en sectores cíclicos. Sin embargo, no tratamos de predecir el momento de un cambio en el ciclo de rentabilidad del growth/value, especialmente una reversión sostenible.

En su lugar, seguimos centrados en encontrar empresas de alta calidad que creemos que cotizan por debajo de su valor intrínseco, normalmente debido a algún desajuste a corto plazo que, según nuestro riguroso análisis fundamental, podría resolverse con el tiempo. No buscamos los valores más baratos, buscamos las acciones con valoraciones más convincentes con respecto a sus perspectivas a largo plazo.

La baja valoración y el alto rendimiento han sido obstáculos

(Gráfico 2) Rentabilidad por factores del índice Russell 1000 Value1

(Gráfico 2) Rentabilidad por factores del índice Russell 1000 Value<sup>1</sup>

La rentabilidad pasada no es un indicador fiable de rendimiento futuro. Datos exclusivamente con fines ilustrativos, no representan una inversión específica.

Del 31 de diciembre de 2019 al 31 de julio de 2020.
Fuente: Análisis de T. Rowe Price utilizando datos de FactSet Research Systems Inc. Todos los derechos reservados.
1 Rentabilidad relativa de ciertos factores o diferencia entre los quintiles superior e inferior. Las acciones del índice Russell 1000 Value se clasifican de acuerdo con cada parámetro indicado en el gráfico y, a continuación, se dividen en quintiles. Después, se calcula la rentabilidad ponderada por capitalización bursátil para cada quintil. El gráfico aísla la diferencia de rentabilidades entre los quintiles superior e inferior para reflejar las rentabilidades relativas correspondientes a cada factor. El precio-beneficio es la relación del precio de una acción con la previsión de consenso del beneficio por acción del emisor para los próximos cuatro trimestres. El rendimiento por dividendo es el pago de dividendo más reciente, anualizado y dividido entre el precio de la acción. La beta mide la volatilidad de una acción con respecto a un índice de referencia. En este caso, el índice de referencia es el Russell 1000 Value. Los valores con una beta inferior presentan una menor volatilidad que el índice de referencia; los valores con una beta superior registran una mayor volatilidad. El momentum es la rentabilidad del precio de una acción con respecto al índice Russell 1000 Value en los últimos nueve meses.

Una forma de encontrar oportunidades de inversión atractivas es identificando casos específicos en los que creemos que el mercado malinterpreta los riesgos seculares potenciales a los que se enfrenta una empresa. Este enfoque aprovecha las capacidades de análisis global de T. Rowe Price en renta variable y renta fija para comprender a fondo cada empresa y la sostenibilidad de su negocio.

No buscamos los valores más baratos, buscamos las acciones con valoraciones más convincentes con respecto a sus perspectivas a largo plazo.

La valoración ayuda a orientar el foco de nuestros esfuerzos. Por ejemplo, creemos que el sector financiero tiene muchas acciones baratas, debido a la preocupación por la debilidad económica resultante de la pandemia de coronavirus, las consecuencias para la calidad crediticia de los bancos y las reclamaciones a los seguros, así como el efecto de los tipos de interés más bajos en sus resultados financieros.

Pero lo barato no basta. En el sector financiero, nos centramos en valores cuyo potencial alcista depende de factores idiosincráticos específicos de la empresa que podrían contribuir a la revalorización de una acción con respecto a sus competidoras; por ejemplo, las reducciones de costes o un menor riesgo de crédito, debido a los cambios empresariales realizados en respuesta a la crisis financiera de 2008 y 2009. En ese caso, los posibles estímulos para que obtengamos valor van más allá de los factores macroeconómicos, como una mejora de las perspectivas para la economía o expectativas de una subida de los tipos de interés. Al mismo tiempo, estamos plenamente enfocados en lidiar con las caídas y buscamos perfiles de riesgo y remuneración que parezcan favorables en distintos contextos empresariales.

También encontramos oportunidades en ámbitos en los que creemos que el mercado ha descontado riesgos cíclicos como si fuesen seculares, pasando por alto el potencial de mejora de los fundamentales de las empresas y el sector.

Gestionar el riesgo de disrupción

(Gráfico 3) Para los inversores en value, equilibrar el riesgo secular tratando de ser fieles al estilo puede resultar difícil.

(Gráfico 3) Para los inversores en value, equilibrar el riesgo secular tratando de ser fieles al estilo puede resultar difícil.

Datos exclusivamente con fines ilustrativos.

Por ejemplo, nuestro análisis ha aumentado nuestra convicción en la posibilidad de un aumento en las curvas de costes de toda la cadena de valor del papel y los productos forestales, lo que sostendría los precios de los productos y mejoraría los márgenes de beneficios del sector. Entre otros factores, vemos que la sustitución del plástico por papel en los envases y embalajes supone un estímulo a largo plazo. El fondo de inversión inmobiliaria Weyerhaeuser posee bosques madereros y opera un negocio de productos de madera. Aunque obstáculos cíclicos a corto plazo llevaron a la compañía a suspender su dividendo, reconocemos la mejora potencial de las perspectivas de la demanda del sector y los posibles estímulos a largo plazo relacionados con el papel que desempeñan los bosques madereros en eliminar el carbono de la atmósfera.

También buscamos oportunidades para comprar ganadores seculares cuando las empresas se enfrentan a controversias que generan valoraciones atractivas. Qualcomm es un ejemplo de ellas. Este fabricante de chips líder podría beneficiarse de la aceleración global de las redes inalámbricas 5G, pero ha hecho frente a varios obstáculos específicos en los últimos años, incluidos reveses legales que plantearon dudas sobre sus acuerdos de royalties con los fabricantes de smartphones Apple y Samsung Electronics.

En la inversión en value, las tesis de inversión tardan tiempo en dar frutos, lo que provoca ganancias algo irregulares, excluyendo una amplia rotación hacia valores baratos. Reconocemos que el contexto macroeconómico de incertidumbre derivado del coronavirus podría prolongar aún más esos tiempos. Sin embargo, confiamos en que nuestro riguroso análisis fundamental y horizonte a más largo plazo generen valor finalmente, siempre y cuando las condiciones se normalicen y el mercado se vuelva más exigente.

 

Riesgos principales:los siguientes riesgos son especialmente relevantes para la estrategia destacada en el presente documento: Las transacciones con valores denominados en divisas pueden estar sujetas a fluctuaciones en los tipos de cambio, lo que puede afectar al valor de una inversión. Las carteras están sujetas a la volatilidad inherente a la inversión en renta variable y su valor puede fluctuar más que una cartera que invierta en valores orientados a ingresos. El enfoque value conlleva el riesgo de que el mercado no reconozca el verdadero valor de un título durante mucho tiempo o que un título considerado infravalorado tenga en realidad un precio adecuado.

 

Los valores específicos indicados y descritos no constituyen todos los valores adquiridos, vendidos o recomendados para la cartera y no debe presuponerse que los valores indicados y comentados fueron o serán rentables.

Información importante

Este material se proporciona únicamente a efectos informativos generales y/o de marketing. El material no constituye ni conlleva compromiso alguno de prestar asesoramiento de ninguna clase, incluido asesoramiento de inversión fiduciaria, ni tiene por objeto servir de base principal para una decisión de inversión. Se recomienda a los inversores potenciales que obtengan asesoramiento independiente de índole jurídica, financiera y fiscal antes de tomar cualquier decisión de invertir. El grupo de sociedades de T. Rowe Price, incluidas T. Rowe Price Associates, Inc. y/o sus filiales, reciben ingresos de los productos y servicios de inversión de T. Rowe Price. La rentabilidad pasada no es un indicador fiable de rendimiento futuro. El valor de una inversión y los ingresos que de ella se derivan pueden aumentar o disminuir. Los inversores podrían recuperar un importe inferior al invertido.

El material no constituye una distribución, oferta, invitación, recomendación o incitación general o personal para vender o comprar valores en cualquier jurisdicción o para llevar a cabo cualquier actividad de inversión particular. El material no ha sido revisado por ningún organismo regulador en ninguna jurisdicción.

La información y las opiniones aquí presentadas han sido obtenidas o derivadas de fuentes que se consideran fiables y actuales; ahora bien, no podemos garantizar la exactitud ni la exhaustividad de las fuentes. No existe garantía de cumplimiento de ninguna de las predicciones realizadas. Las opiniones incluidas en el presente documento corresponden a la fecha indicada en el mismo y pueden variar sin previo aviso; dichas opiniones pueden diferir de las de otras sociedades y/o socios del grupo T. Rowe Price. El material no podrá ser copiado ni redistribuido, total o parcialmente, bajo ninguna circunstancia, sin la autorización de T. Rowe Price.

El material no está destinado a ser utilizado por personas de jurisdicciones que prohíben o restringen la distribución del mismo y, en ciertos países, el material se proporcionará unicamente tras la previa solicitud específica del material.

No está destinado para su distribución a inversores minoristas en ninguna jurisdicción.

Artículo anterior

Agosto 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

Por qué el Plan para la recuperación de la UE no es la panacea
Siguiente artículo

Septiembre 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

Los mercados aún no reflejan el creciente riesgo del cambio climático
202008‑1314602

Agosto 2020 / BLOG

Potenciales ganadores y perdedores del plan...

Potenciales ganadores y perdedores del plan climático de Biden

Potenciales ganadores y perdedores del plan...

Las nuevas normas afectarían al sector energético y a la industria automovilística.

Por Katie Deal

Katie Deal Associate Analyst

Está saliendo del sitio web de T. Rowe Price

T. Rowe Price no es responsable del contenido de los sitios webs de otras compañías, incluyendo los datos de los retornos contenidos en los mismos. El retorno del pasado no garantiza futuros retornos de inversión.