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Junio 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

Cinco aspectos que debemos vigilar ante las tensiones surgidas entre EE.UU y China

Cómo las crecientes tensiones entre EE. UU y China podrían desestabilizar a los mercados.

Puntos clave

  • Aumentan las tensiones por el uso de la estrategia de culpabilizar a China como eje central de su campaña electoral de noviembre por su parte del presidente de EE.UU. Donald Trump
  • No puede descartarse una nueva escalada de tensiones EE.UU-China conforme se acercan las próximas elecciones estadounidenses en noviembre.
  • La tregua comercial alcanzada por ambos países en enero está en juego.

 

Las tensiones entre Estados Unidos y China se han visto acrecentadas en los últimos tiempos ante la postura del presidente Donald Trump de culpabilizar a China y convertirlo en el eje central de su campaña electoral de noviembre. Esto se ha reflejado en diversas amenazas y actuaciones de Estados Unidos en las últimas semanas. China por lo general ha respondido con medidas proporcionadas, aunque algunas de ellas adoptadas recientemente han complicado más la situación. No puede descartarse una nueva escalada de tensiones conforme se acerca la fecha de las elecciones, lo cual podría tener consecuencias en los mercados financieros; de ahí la importancia de comprender los distintos aspectos que subyacen en las tensiones y los riesgos que conllevan.

En este artículo destacamos cinco áreas clave que los inversores deberían vigilar en el transcurso de los próximos meses.

Para los mercados financieros, el derrumbe del acuerdo comercial constituye el mayor riesgo.

 

Acuerdo comercial: la tregua alcanzada en enero se ve amenazada

El presidente Trump ha amenazado con revocar el acuerdo comercial firmado en enero, lo que ha inducido a las autoridades chinas a amenazar con lo mismo. Evidentemente, el riesgo de que se rompa el acuerdo ha aumentado. No olvidemos que el mayor logro del entendimiento fue poner un límite a las subidas adicionales de aranceles. Por tanto, en el supuesto de que la tregua no logre mantenerse y de que Estados Unidos revoque el acuerdo primero, es posible que los aranceles vigentes sobre bienes importados registren nuevas subidas. En respuesta a estas medidas, China podría decidir depreciar el renminbi. Para los mercados financieros, el derrumbe del acuerdo comercial constituye el mayor riesgo.

Cinco áreas clave que debemos vigilar en los próximos meses

Cinco áreas clave que debemos vigilar en los próximos meses

 

Tecnología: la ambición y la preocupación por la seguridad entran en colisión

La tecnología es un área en la que ambos países compiten intensamente. Mientras que Estados Unidos trata de mantener su posición de líder en tecnología con menos dependencia de China en la cadena de suministro, este último se esfuerza por volverse más autosuficiente y convertirse en una potencia tecnológica en el futuro. La reciente escalada de tensiones en este ámbito está asociada al gigante de telecomunicaciones chino Huawei Technologies. El mes pasado EE.UU anunció su intención de endurecer las restricciones a la capacidad de Huawei para emplear tecnología o diseños de software estadounidenses en la fabricación de sus semiconductores fuera del país.

La tecnología es un área en la que ambos países compiten intensamente.

A pesar de la presión que ejercerán las nuevas normas, cuya entrada en vigor está prevista para septiembre, es improbable que el Departamento de Comercio de EE.UU las endurezca tanto como para causar trastornos significativos. A corto plazo las opciones de China de tomar represalias en materia tecnológica son limitadas. A medio plazo su objetivo es la autosuficiencia, para lo cual continúa invirtiendo en desarrollar una capacidad de fabricación de chips autóctona capaz de competir en las fronteras de la tecnología.

 

Área financiera: se endurecen las restricciones para acceder a financiación internacional

Últimamente han surgido algunas novedades en este ámbito. Entre ellas cabe destacar la aprobación por el Senado estadounidense de un proyecto de ley que podría impedir a algunas compañías chinas su admisión a cotización en los mercados bursátiles de EE.UU a menos que se ciñan a ciertas normas contables del país, como la de someterse a auditorías. Esto podría afectar a algunos gigantes tecnológicos de China, aunque también podrían cambiar su sede de cotización a otros lugares, como Hong Kong. Otra de las propuestas actuales del proyecto de ley es que las exclusiones de cotización no se lleven a cabo hasta 2025 (o que se establezca un periodo de carencia de tres años para que China alcance un acuerdo sobre el cumplimiento del reglamento), lo que daría tiempo a las empresas para reubicar sus salidas a Bolsa o implantar las medidas necesarias para cumplir la legislación.

Por otro lado, la Junta Federal de Inversión de Ahorro para la Jubilación estadounidense (Federal Retirement Thrift Investment Board), que gestiona fondos de pensiones estatales, canceló sus planes de invertir en valores chinos este año tras las intensas presiones recibidas de la Administración Trump. Se trata de una medida simbólica que supuestamente no tendrá repercusiones financieras inmediatas de relieve en China. Lo que sí podría ser relevante es que otras instituciones de pensiones públicas de ámbito estatal y local de EE.UU también se vean presionadas para excluir los valores chinos. De momento, no parece darse esta situación, pero es importante estar alerta.

 

Congreso de EE. UU: aumentan los riesgos geopolíticos sobre diversos asuntos

El Congreso está considerando distintos proyectos de ley contra China que abordan una amplia variedad de cuestiones, incluida una ley de responsabilidad asociada al coronavirus, lo que despojaría a China de su inmunidad soberana en pleitos, así como nuevas leyes sobre Xinjiang y Tibet, entre otras. Aquí es importante ver si las leyes que se aprueban exigen la adopción de acciones punitivas o si permiten cierto margen de maniobra ejecutivo para decidir el modo de imponer las sanciones, en su caso.

 

Relaciones estratégicas: las tensiones en Hong Kong cobran protagonismo

En este asunto es importante estar atentos a los acontecimientos en Hong Kong, Taiwán y el mar de China meridional. Recientemente lo que ha acaparado más atención ha sido Hong Kong. En respuesta a la propuesta de China de seguir adelante con la ley de seguridad nacional aplicada al territorio, Estados Unidos anunció que ha dejado de considerar a Hong Kong como una región autónoma de China, lo que podría desembocar en la aplicación de diversas medidas, entre ellas la imposición de sanciones a altos cargos chinos y retirar el estatus especial de Hong Kong en materia de comercio. Esto último sería gestionable, dado el tamaño relativamente pequeño de las exportaciones de Hong Kong. Los riesgos aumentan si se persigue controlar las actividades o movimientos de los altos cargos públicos o si se imponen sanciones a empresas financieras chinas. No obstante, todo apunta a que las medidas no irán tan lejos, lo que resulta alentador.

Estados Unidos continúa llevando patrullas navales hacia el mar de China meridional, mientras que China sigue aumentando su presencia y persiguiendo buques procedentes de otros países. Estas maniobras navales no han producido ningún incidente relevante, aunque no puede descartarse esa posibilidad.

En cuanto a Taiwán, Estados Unidos continúa apoyando al gobierno sin reservas. Aunque la mayoría de sus actos son simbólicos, en cierto modo revelan la intención de tratar a Taiwán como un país de facto independiente, lo que constituye una línea roja inequívoca para China. El actual gobierno taiwanés, aunque aboga por la independencia como objetivo a largo plazo, prefiere no agravar la situación en estos momentos con una declaración en ese sentido.

Vigilar estos cinco factores será fundamental a medida que se intensifique la campaña electoral de EE.UU en el transcurso de las próximas semanas y meses. Una escalada y deterioro adicional de cualquiera de estas áreas podría incidir en el sentimiento inversor y avivar la volatilidad en los mercados financieros.

 

 

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