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Febrero 2020 / INVESTMENT INSIGHTS

La preocupación por el coronavirus se extiende a las nuevas zonas del brote

La propagación del virus y las respuestas políticas determinarán el impacto a largo plazo


El brote de coronavirus (covid-19) seguirá siendo el factor que más influirá en el ánimo del mercado a corto plazo. El reciente repunte de nuevos casos en Italia, Irán y Corea del Sur muestra que el impacto global es imprevisible, a pesar de los indicios de que la tasa de infección en China podría estabilizarse.

Aunque aún es demasiado pronto para determinar cuál será el alcance total de estos brotes, el aumento significativo de casos eleva el nerviosismo en el mercado e impulsará la volatilidad a corto plazo. A continuación, ofrecemos nuestras últimas perspectivas sobre algunas de las principales temáticas que seguimos con atención.
 

Los nuevos brotes mundiales podrían provocar volatilidad a corto plazo

Los mercados podrían seguir registrando volatilidad, ante la preocupación por la expansión del virus fuera de China. El ánimo se ha calmado en las últimas semanas ante los crecientes indicios de que la tasa de infección en China se ha estabilizado. Sin embargo, la aparición de nuevos focos potenciales del brote en Italia, Irán y Corea del Sur reveló que los mercados han infravalorado la amenaza que supone el covid-19. La volatilidad podría continuar a medida que estos brotes evolucionan y se expanden a otros países.

La tranquilidad podría volver si los nuevos brotes logran contenerse rápidamente. La propagación del covid-19 en China, fuente del brote, parece haber remitido a lo largo de la última semana y media. Sin embargo, es probable que el número total de casos siga siendo elevado durante algunas semanas y las tasas de infección podrían volver a acelerarse. En general, seguimos centrados en las actualizaciones periódicas de datos tanto en China como en el resto del mundo.

La naturaleza fluida del brote de covid-19 hace que resulte difícil predecir los movimientos del mercado a corto plazo. En este contexto, creemos que es importante mantener una perspectiva a largo plazo en los mercados. Nuestras perspectivas a corto plazo para las diferentes clases de activos son las siguientes:

  • Renta variable: tras un periodo de calma, la volatilidad y la debilidad podrían continuar a corto plazo, conforme vayamos conociendo las noticias relacionadas con los nuevos brotes. Cabe esperar que la volatilidad continúe en los mercados asiáticos, ya que es probable que los nuevos casos en Corea del Sur sigan aumentando.

    A largo plazo, estamos atentos a las interrupciones en la cadena de suministro y los sectores que podrían verse más perjudicados. El sector del automóvil y los títulos relacionados con las materias primas podrían sufrir mayor volatilidad que otros. Los desajustes del mercado a corto plazo podrían abrir algunas oportunidades. Ciertos sectores podrían salir relativamente indemnes y determinados valores con fundamentales sólidos podrían repuntar cuando el brote global esté bajo control.
  • Renta fija: si los nuevos brotes se intensifican, la demanda mundial de activos de renta fija de gran calidad probablemente mantendrá en mínimos los rendimientos de los mercados desarrollados core. La deuda pública core a corto plazo podrían comportarse mejor de momento. Los diferenciales de Italia con respecto a los mercados de bonos core de la zona euro podrían ampliarse, al pasar los inversores a regiones consideradas «refugio seguro».

    Los sectores de riesgo de la renta fija, como el crédito y los bonos de mercados emergentes en divisa fuerte, resistieron relativamente bien a la volatilidad inicial del covid-19. Sin embargo, si los brotes mundiales se intensifican, estos sectores podrían sufrir presiones a corto plazo. Esto podría ofrecer oportunidades a largo plazo en sectores con los fundamentales más sólidos. El sector del high yield asiático podría ser una oportunidad atractiva cuando los mercados se recuperen.
  • Divisas: el impacto previsto del covid-19 sobre el crecimiento global probablemente se traduzca en movimientos del mercado de divisas. Seguimos esperando que el Banco Popular de China mantenga el renminbi dentro de una horquilla ajustada, a pesar del potencial de depreciación moderada frente al dólar estadounidense.

    Las divisas asiáticas podrían seguir comportándose mal, especialmente si el brote mundial se extiende. Las divisas de los países de los mercados emergentes productores de materias primas también podrían sufrir presiones bajistas si los precios de las materias primas disminuyen debido a la reducida demanda global.

Los recientes indicios de que la expansión del coronavirus en China ha tocado techo podrían apuntar a una posible recuperación en el segundo trimestre.


China podría repuntar según avance 2020

La propagación del covid-19 ha alcanzado ya tal punto que tendrá un impacto en la economía del primer trimestre. En China, es probable que la tasa de crecimiento intertrimestral del primer trimestre de 2020 sea negativa.

La vuelta al normal funcionamiento de la actividad industrial ha sido lenta, ya que la disrupción en los viajes y las medidas de cuarentena han dificultado la vuelta de los trabajadores a las fábricas tras las vacaciones del Año Nuevo chino. Aunque empezamos a ver mejoras en algunos parámetros, aún tendrán que pasar al menos dos o tres semanas para volver a los niveles normales.

Las perspectivas más allá del primer trimestre siguen sin estar claras. Los recientes indicios de que la expansión del coronavirus en China ha tocado techo podrían apuntar a una posible recuperación en el segundo trimestre.

La situación fuera de China depende de si la propagación del virus sigue avanzando en otras regiones. En general, la propagación del covid-19 a escala global aún no ha alcanzado un nivel que creamos vaya a lastrar gravemente las perspectivas de crecimiento a largo plazo en EE. UU. y otras economías desarrolladas. Sin embargo, los recientes brotes en Corea del Sur e Italia generan preocupación. La economía italiana ya andaba floja y el brote del virus en el país, aunque pase pronto, tendrá probablemente un efecto negativo en los datos de crecimiento.

Evolución de las respuestas políticas del Banco Central Europeo

Esperamos que los bancos centrales mundiales se mantengan a la expectativa La respuesta política inicial de China consistió en centrase en gestionar la crisis. Las autoridades rebajaron los tipos de interés y adoptaron medidas de estímulo fiscal concretas para respaldar al sector corporativo. En las próximas semanas podríamos ver más medidas de estímulo similares.

El foco de los líderes políticos pasa ahora de la contención total a un enfoque más equilibrado entre la contención en zonas donde el virus sigue grave y promover la vuelta al trabajo en zonas en las que el virus parece estar relajándose. Las autoridades siguen pareciendo decididas a mantener el objetivo de crecimiento, de al menos el 5,6% este año, el mínimo que necesita para multiplicar por dos el objetivo de ingresos para el periodo 2010-2020. Para alcanzar dicho objetivo, durante el fin de semana, el Buró político respaldó políticas más contundentes de estímulo monetario y fiscal. Tras esta directiva, esperamos que el Banco Popular de China y el Ministerio de Hacienda aplique medidas de estímulo a corto plazo más detalladas durante los próximos meses. Sin embargo, si los responsables políticos deciden que están dispuestos a sacrificar el objetivo de crecimiento, cabría esperar medidas de estímulo más modestas. En ese caso, el crecimiento podría caer a aproximadamente un 5% o menos durante el año.

En otras zonas, creemos que los mercados podrían sobrevalorar la posibilidad de rebajas de tipos. Sin embargo, si los nuevos brotes fuera de China siguen aumentando, las perspectivas de estímulo fiscal podrían cambiar. En concreto, si las cuarentenas provocan una pérdida importante de días laborales en Italia u otros países de Europa, es más probable que el Banco Central Europeo actúe.

En general, la propagación del covid-19 a escala global aún no ha alcanzado un nivel que creamos vaya a lastrar gravemente las perspectivas de crecimiento a largo plazo en EE. UU. y otras economías desarrolladas. Seguimos muy pendientes de las noticias en tiempo real que pueden provocar fluctuaciones de mercado, manteniendo nuestro enfoque en la situación a largo plazo.

 

 

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